El QR Code es el puente entre tu local físico y tu catálogo online. El cliente apunta la cámara y cae directo en tu tienda.
Listo: es un archivo tuyo, para imprimir donde quieras.
En la misma barra negra:
Para mandar por mensaje, el enlace es mejor que el QR. El QR es para el mundo físico.
No lo imprimas demasiado chico. Unos 3 cm de lado es el mínimo para que el celular lo lea de cerca. Si va en un cartel que se lee de lejos, agrándalo bastante.
Deja un margen blanco alrededor. Un QR pegado al borde del calco suele fallar.
Oscurece el código, aclara el fondo. Un código claro sobre fondo oscuro puede no ser leído por algunos celulares.
Prueba antes de mandar a imprimir cien. Imprime uno, léelo con dos o tres celulares distintos, y recién ahí manda a hacer el resto.
Di qué es. Un QR solo en la pared no invita a nadie. Escribe abajo: "Apunta la cámara y mira nuestro catálogo".
No. Guarda la dirección de tu catálogo dentro de sí mismo — no pasa por un acortador ni por un servidor intermedio. Mientras la dirección sea la misma, el código funciona.
Pero: si configuras un dominio propio después de imprimir, genera un QR nuevo. El viejo apunta a la dirección anterior.
El enlace sale en el idioma en que está tu app. Si atiendes clientes de otro idioma y quieres un QR para ellos, cambia el idioma de la app antes de generarlo.